Cómo pintar paredes con compresor de aire portátil eléctrico

Cómo pintar paredes con compresor de aire portátil eléctrico

El compresor de aire portátil eléctrico es una herramienta muy útil para pintar, la cual proporcionará excelentes resultados si se sabe utilizarlo de manera adecuada. Es portátil, consume poca electricidad y ahorra pintura gracias a su boquilla regulable.

Se pueden utilizar pinturas en base solvente o con base agua, pero en los compresores que tengan las pistolas de plástico es recomendable sólo utilizar pinturas en base agua.

Pasos para pintar paredes con compresor de aire portátil eléctrico


  1. Lo primero que hay que hacer es elegir la pintura y el diluyente correspondiente, la gran mayoría de los compresores vienen con medidor de viscosidad.

  2. Preparar la zona en la que vas a pintar: colocá cinta de papel en enchufes, marcos de las ventanas, zócalos, etc. para no manchar esas zonas.

  3. Preparar la superficie que vas a pintar: esto depende del estado de tus paredes, por lo cual es probable que haya que pulirla, cepillarla, limpiarla o lijarla si hubiera imperfecciones.

  4. La estancia debe estar bien ventilada: el sistema de la boquilla difusora libera muy poca cantidad de pintura al ambiente, pero es mejor trabajar con la ventana abierta para que el aire circule libremente.

  5. Si lo considerás necesario, aplicá una capa de imprimación, podés hacerlo con rodillo, pincel o también con el compresor.

  6. Mezclá la pintura con cuidado e introduce la cantidad necesaria para hacer el trabajo. Si la has tenido guardada durante un tiempo es recomendable batirla y colarla antes de utilizarla, así evitarás los grumos.

  7. Diluye la pintura según las recomendaciones que vengan en la lata y llená el recipiente del compresor en unas ⅔ partes.

  8. Abrí con suavidad la válvula dosificadora y mete la boquilla del pulverizador en un recipiente que no vayas a utilizar y apretá el gatillo. Eso se hace para que el pulverizador se llene de pintura, al principio saldrá únicamente aire de la boquilla. Colocá el pulverizador a unos 15-20 cm de la superficie que vas a pintar.

  9. Apretá el gatillo para empezar a pulverizar la pintura y sujetá con fuerza para que no se te caiga ni se mueva a zonas que no quieres pintar. Es recomendable hacer una prueba en un trozo de cartón o madera que no te sirva para ver si lo manejas bien y cómo pulverizas.

  10. Al pintar tenés que hacer que cada pasada de pintura se vaya superponiendo a la anterior, así quedará un trabajo de mayor calidad.

  11. Ve rellenando el depósito de la pintura cuando creas necesario hasta que termines.

  12. Cuando hayas terminado con toda la superficie, dejá que se seque por completo antes de darle otra capa (ver las recomendaciones del fabricante de la pintura) si es que vas a dársela.

Aunque pueda parecer un proceso complicado, lo cierto es que pintar paredes con compresor es muy sencillo, y no necesitas más que un par de pasadas del pulverizador para dominarlo.

¿Te gustó este post?

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *